*Tiempo de silencio*
Como mañana ya podré decir, con certeza y sin mentir, que te lo conté el año pasado, te lo voy a decir hoy… Creo que te dije cuando hablábamos y hablábamos que no era prudente enamorarse, que no debías enamorarte de mí; me dijiste que de acuerdo, pero no, no lo hiciste, es decir, te enamoraste; decías que no, pero se te notaba demasiado que sí. Siempre dispuesta, atenta, expectante, esperando, pidiendo, tomando y satisfaciendo las necesidades amorosas a cualquier hora del día y de la noche; nunca hubo distingos en eso. Hablar cultamente de cosas interesantes, siempre cosas nuevas y novedosas, necesidades que se cumplieron. Todas se cumplieron. Tal vez hubo demasiada intensidad. Era como algo prohibido que se podía hacer cada día. Dijimos: Cuando uno ya no quiera, lo dice y se acabó. Eso implicaba que no hubiera enamoramiento. Pero te enamoraste y no debía continuar aquello para que no hubiera sufrimiento o dejara de verlo. Nos distanciamos con el silencio más absoluto por t...