*Policía científica* VIII


 Llegamos todos a la vez, tenemos una oficina alquilada en la plaza de la Almoina; han venido dos miembros de la policía científica, un chico y una chica, son especialistas en metales y minerales; también está el hermano de Blai, Pascual, es químico y nosotros, dos. Van a traer a Pepe Aznar; hay otra puerta que abrir. Voy a fijarme bien cómo lo hace, porque cada vez que viene tengo que reducirle la condena y este tío en la calle es peligroso y en Picassent me sirve para casos complicados. Tenemos unas muestras de cada material en la mesa de trabajo. Hay reactivos, ácidos y taladros y un matraz y dos crisoles de potencia alta. Una cabina ignífuga y dos extintores de clase AA. Pascual dirige las catas y pone los reactivos. 

Después de dos horas se confirma: las piezas doradas son de oro, pero es increíble que sea de 24 kilates, porque en aquel tiempo, con más si es de entonces, solo hacían 18 y 22 kilates. El material blanco es platino de una pureza superlativa. Los minerales son rubí, el rojo, y el azul, lapislázuli y tanzanita. De ese lapislázuli se extrae el azul ultramar, color que tienen los frescos del altar de la catedral; es un mineral más caro que el oro, porque es muy escaso. Los de Tra dramas tienen el valor del oro y de su historia, porque son de la primera época griega, piezas de museo. Ha sido una prueba científica muy rápida; todo el material se lo llevan dos furgones custodiados al Banco de España que está aquí cerca; voy a abrir la cuenta para el caso. Dada la condición de secreto de sumario por la primera instrucción del juzgado número dos, los periodistas están a distancia y no hay filtraciones; veremos si el juez no es del tipo peinado y compañía. Llama a Pascual, dice que Pepe Aznar y él han encontrado una segunda cavidad en la salida donde estaban los metales y una puerta; me pregunta si Aznar la puede abrir; le digo que espere que ahora volvemos. El arzobispo ha pedido a mis jefes visitar y conocer todo lo que hay hasta ahora. Mi jefe le ha dicho que no puede ser y el hombre se ha subido a la parra y ha llamado al delegado del Gobierno y no sé quién más, pero no va a entrar; yo tampoco quiero que se prometan, ya veremos cómo queda este forcejeo. Me cabrea porque se creen los dueños del cielo y tierra. FAC UT VIA SIT, vuelve a aparecer en la cavidad en la que hay una puerta angosta; esta es solo de la mitad del tamaño de la otra y es metálica con cuatro cerrojos por este lado y dos cerraduras, lo que da a entender que los cerrojos son para impedir el acceso y en la otra parte a este recinto. A mí me parece de poca anterior o los árabes; voy a llamar a Neus, que es catedrática de historia antigua y ella dirá. Blai está dándole vueltas al FAC UT VIA SIT, menos por el significado lingüístico que por la conexión de lo antiguo con lo nuevo y con los canónigos, o quien lance el mensaje y su receptor. Tiene una connotación como si fuera a ocurrir algo a raíz de esto. Pero pienso que ahí donde está escrito solo tienen acceso los clérigos. Y ahora me mosquea que el arzobispo quiera imperar en sus "dominios“ que así han dejado los políticos que lo sean. ¿Y si quieren manipular pruebas o esconder algo? 
Me pareció que estaba muy nervioso y eso que no sabe lo del hallazgo de la salita. 
El mundo cerrado y misterioso y esotérico que rodea todo lo de la iglesia no me hace nada de gracia, a mí me gusta la claridad y luz y taquígrafos. 
Ahora me avisan de que a Casimiro, el inciensador, lo acaban de ingresar por una ingestión masiva de pastillas. 
Ay… Por favor… Solo nos faltaban chiquillerías de este tipo, veremos qué pasa, voy a ver…

 Mientras vamos hacia el clínico leo la noticia de que el Presidente es la Conferencia Episcopal, Sr. Argüello ha dicho que tal y como se está comportando el gobierno en este país, necesitamos hacer ya una cuestión de confianza, una moción de censura o darle la palabra al pueblo. Este señor debe haber olvidado que según el artículo 16.3 de la Constitución española vigente, el Estado español es aconfesional, dice el artículo que ninguna concesión tendrá carácter estatal, por eso la iglesia debería autofinanciarse por sí misma, parece ser que eso no es así porque la Iglesia Católica recibe del Estado, 12.000 millones de euros al año. 
Como decimos y es verdad que no tenemos viviendas para la gente trabajadora, si la vivienda media social cuesta 110.000 € de construir, con estos 12.000 millones de euros se pueden y deberían construir 109.000 viviendas cada año y en pocos años el problema de la vivienda se acabaría. De vez en cuando hay noticias que dan esperanza, lo que no entiendo es que miremos al portal de Belén con el oro, incienso y mirra, mientras hay gente que no tiene casa por culpa de estos caprichos del clero y de la derecha más religiosa, o que como quieras llamarla… 
Voy a entrar al hospital a ver a Casimiro a ver qué pasa aquí… 

 *B.M.*

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