*Mundo cuántico*
He caído en la cuenta de que a veces lo que para mí es secundario para otros puede ser el centro de su vida y viceversa. Así es. En un mundo cuántico, cuando elijo algo, por ejemplo, tomar una naranja en vez de una pera, la decisión pone en marcha un mundo donde yo también elijo a la vez una pera, y otro yo sigue por ese camino. Cada decisión se divide en dualidades, en universos diferentes y vivos a la vez. Esa cualidad cuántica hace que nada sea definitivo; ganar o perder viene a ser lo mismo en algún punto cuántico. Como todo es y no es a la vez, nada importa, excepto lo que no se dice con palabras, ya que lo importante es invisible a los ojos. Hay veces que hay un montón de razones para hacer cosas, y otras veces hay otro montón para no hacerlas, pero como la dualidad va a hacer que igualmente se haga todo, pues no hay que complicarse la vida pensando en qué hacer. Todo se hace a la vez y va por caminos diferentes hacia no se sabe dónde. Si...