*Adversativas*
Julián estaba muy negativo últimamente; se pasaba el día utilizando adversativas y fue a raíz de leer un libro y no quiere decirme cuál es, pero lo averiguaré porque ha echado a perder la amistad que nos unía, que igual no era tal.
Y yo advirtiendo que no se puede decir algo y hacer lo contrario, hay que ser consecuente para que la conciencia y el ánimo sepan por dónde van, que el camino puede gustar o no gustar, pero al menos que sea el elegido y apechugar con las consecuencias.
Yo oigo desde mi sofá, donde me pongo en plan nido de pájaro, con las cosas que necesito a mi alcance. Si te digo las cosas que tengo cerca, me pondrás calificativos peyorativos, pero son cosas que necesito; te las voy a decir: Un iPad, dos teléfonos, un iOS y otro Android, cuatro libros, un bloc que es este en el que escribo, un Bic, el mando de la tele que está apagada siempre, unas gafas de leer y otras de lejos, un vaso de agua y un enchufe múltiple para tener todo cargado, dos cojines y dos gatas… Un cubo de Rubik, que no sé qué hacer con él porque no sé hacerlo, y una lima de las uñas. Todo necesario, como puedes ver… Ya puedes criticar…
Pues, desde el sofá oigo a una chica de un piso adyacente quejarse en modo ametralladora con voz de soprano y dos octavas subida de lo normal; su queja va referida a que el galán que la tiene en casa le prometió no se sabe bien qué, pero no le da nada de lo prometido. Ya hace tres o cuatro meses que se queja, creo que ella ya sabe que no va a conseguir nada de lo esperado, pero ella sigue ahí… Su galán la trata despectivamente, se gritan, y el dinero en esa casa es escaso como la lluvia en Atacama. No va a triunfar el amor, si a eso se le puede llamar amor.
En verdad, en verdad os digo que eso no es amor.
Por un lado, tenemos en el relato a Julián, que dice algo y hace lo contrario, durante años. Naturalmente, esa cosa, amistad o como se llame, no funcionó. Era de esperar.
Por otra parte, tenemos a la vecina, que no sé a qué espera para marcharse, porque yo, que oigo lo que dice, puedo afirmar rotundamente que esa fórmula de vida no se la merece ni una rata de alcantarilla, ni… Iba a decir aquí el nombre de un político, pero ese sí se merece una vida así, porque ha tratado mal a la gente y le ha dejado morir mientras estaba en el Ventorro pelando la pava, o vaya usted a saber qué pelaba ese energúmeno…
Pues eso… Felices fiestas y longaniza para todos… sabiendo, como sabemos, que en la Plana Baixa, decir longaniza para todos es desear buenas cosas…
*B.M.*

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