*El amor*
Cuando me hablaron de él y le conocí un día después, no me pareció un ser extraño ni abominable; me pareció alguien enamorado de la belleza y de la vida y del amor, porque había sucumbido a las tres a la vez, sin poner objeciones. En la naturaleza debe ocurrir a menudo esta situación, sin spotlights…
Por favor, abre la mente y escucha… Dejó embarazada a su suegra. Sí, como lo oyes…
Eso fue un canto sin paliativos a la vida, al amor, a lo que entraña la biología más conceptual y primaria. Al amor…
¡Qué amplitud de horizontes se abría ante ese hecho! La que iba a ser su mujer sería su hijastra, la que iba a ser su suegra era su mujer y el que hubiera sido su cuñado era su hijo. Con permiso de la consecución de tiempos, que hay que respetar más que al rey o al presidente de la conferencia episcopal, que vaya dos para un trío.
La vida se abre paso por resquicios naturales, sin pedir permiso a nadie. Todos los animales en la naturaleza hacen lo mismo sin poner nombres judiciales al parentesco. ¿Y quién soy yo o quién eres tú para decir quién debe enamorarse y querer a otro sin pontificar y sin hacer papeleos?
¿Cuántos amores puros y perfectos se llevan a la tumba, sin que nadie conozca el hecho. La tragedia o la belleza…?
Yo puedo estar enamorado de la vecina de enfrente, que tiene los ojos más profundos que he visto en mi vida, o de una compañera de estudios o de mi profesora, a la que adoro, y no decirlo para no entrometerme en sus vidas, que ya están hechas y yo no tengo por qué cambiar nada. Yo estoy enamorado de un caballo, que me está esperando en el Olimpo, y de unas gatas o del maître de Les Deux Magots, que tiene una clase sublime y un sexo indeterminado que atrae a hombres y mujeres por igual; y que puede ser un cíborg y no lo sé ver. Porque ese ente no es mortal, por fuerza y calidad.
Yo perdono al que preñó a su suegra y les deseo que sean felices, mientras el resto de energúmenos nos arrastramos, envidiando su libertad y su amplio espectro de lo que es el amor…
Kamasutras, Decamerones, Conclaves electores de papas, Borgias, Epsteins… son pecata minuta ante el amor de esa pareja, en mayúsculas…
Somos aficionados, incultos, irreverentes y envidiosos ante lo sublime de un amor puro…
Evidentemente, no hemos aprendido nada…
*B.M.*

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