*Batidas de conejos*
El principio de Pareto dice que el 80 % de los resultados provienen del 20 % del esfuerzo.
En mi época de cazador de conejos, porque en esta zona son una plaga, teníamos que salir a hacer batidas; era obligatorio ir o bien el sábado o el domingo y después, presentar las dos orejas de cada ejemplar en el matadero del ayuntamiento del pueblo; tenías que cumplir con un cupo. En mi caso, por mis circunstancias personales, me correspondían 18 conejos a la semana.
Me dolía esa obligación, porque he dado que soy afinador de pianos. Tengo un oído excepcional, además de tener oído absoluto, y percibo, como se distinguen los colores en un cuadro, los sonidos que emiten los conejos y he constatado que tienen pautas y esto se traduce en que se comunican, que hablan. Tienen una “lengua” que solo utiliza vocales y las consonantes s y ch. Después de grabar y estudiar las pautas, tengo la tesis de que cuando los cazadores salen los fines de semana en el campo, se oye un rumor parecido al Lacrimosa de Mozart en los minutos iniciales, mientras se oye repetir una frase: “No nos matéis, dejadnos tranquilos”, que suena así: “Ouchaiesoaui usuoaie”, que tiene una estructura sintáctica parecida al arameo con algunas connotaciones de quechua.
Yo estoy con los conejos a muerte y tengo una frase que me falta completar, pero juraría que dice: No a la guerra.
Llámame loco, pero yo oigo eso… Si puedo, lo demostraré.
Al principio del escrito, hablé de Pareto, pero a mí me sale el 50 % del 50 %. Debo de ser raro o no he cogido el sentido que él quería.
El caso es que los conejos se merecen un respeto, porque ellos solo comen lo que necesitan; no atesoran petróleo y dinero y cosas como Trump o Aznar.
*B.M.”

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