*Silencio…se sueña…*


 Me he despertado; serían las 4.00 por causa de un ruido continuado causado por la vecina de arriba, que es alcohólica, la pobre, y seguramente no duerme del todo bien, y se pone la tele y a mí, aunque utilizo a veces tapones de nadar en los oídos, igualmente me despierta. 

 Job debería vender bulas para matar vecinos ruidosos. ¡Qué alivio si las subiera…! 
Al estar despierto he leído un poco, he intentado dormir para no ir todo el sábado a rastras porque si no duermo… voy a rastras, y no me vale hacer siesta, porque me impide dormir a la noche siguiente. Es un modus operandi estudiado.
 Y, porque una conocida, no amiga, porque yo los grados de conocimiento y amistad los tengo bien delimitados, me ronda o me parece que aparece mucho por donde suelo ir yo… me ha venido a la cabeza… Y tal como os conté que hacía mi amigo Pascual, el de Burriana, sí, recordad, él vivía vecino a dos hermanas y veía sus siluetas en diferentes estados de hábitos y grados de desnudez y en la ducha, y el hombre se montaba sus saraos libidinosos, y el tiempo dio lugar a cohabitar en extrema oscuridad con una de las dos, y al poco tiempo con la otra, en silencio, ni una palabra, solo algún gemido, y después él volvía a su casa por la ventana, complacido y exhausto. Pascual tendría entonces veintialgún años y ellas igual; eran los años casi 70, ningún Decamerón superaría aquella fantasía de potentísimo erotismo. Unas líneas arriba, decía que la conocida me había venido a la cabeza y pensé en proponerle algo parecido a lo que hacía Pascual… Me dormí y soñé, como suelo soñar, en color y presencia casi real, escenas en la oscuridad, masajes, aceites y cremas, ni una palabra ni un atisbo de luz. Solo dos cuerpos que tienen olvidadas esas prácticas amorosas o sexuales, que, ya puestos, tanto da… 
 Todos quedaron contentos y, al despertarme el diablo que me ronda a veces, me está dando pistas de cómo hacer o insinuar para intentar el acercamiento o complacencia mutua. Nada de enredos, solo encuentro o encuentros fugaces. Yo soy más de Casanova que del marqués de Sade, y más de Monica Bellucci que de Mae West. 

 Si se definiera la situación, aceptando oscuridad y silencio, prometo ambientar el relato que lo defina lo más fielmente que mi emocionado Bic me deje…  

Creo que la susodicha me lee y entenderá… 
Si dice algo… ya diré…

 *B.M.*

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