*London, herencia sorpresa*
Si el cuerpo te pide que cuentes algo, es muy difícil, al menos para mí, no hacerlo y es por eso que te lo voy a contar.
Escucha bien. Lo contaré como si fuera que yo estaba presente, no como sujeto agente, sino como figurante, al menos. Lo cuento así porque he de volver a Londres en unos días a recoger algo que Mister Noël me ha dejado en herencia; no sé lo que es, pero he recibido un ticket para el avión, reserva pagada en su hotel y un dinero de bolsillo. He de ir por honrarle a él y por ver qué es lo que me dejó. Lo de figurante es una estratagema porque no sé si lo que ocurrió en un momento determinado ya ha prescrito o no. Sea como fuere, el caso es que en los días en que murió la esposa de Mister Thomas, yo fui su consuelo, sin ser familia ni tan siquiera amigo en ese momento. El hombre estaba hundido y la mujer estaba en Irlanda en el depósito de cadáveres, porque en una excursión a la Calzada de los Gigantes, cayó y se desnucó, algo limpio, sin sangre alguna. Había que ir a Irlanda y yo le acompañé. Papeles y más papeles. Mister Thomas estaba como en trance. El hecho es que tuve que firmar algunas cosas en su nombre con un poder notarial. Aquello pasó, yo volví a España y hace una semana me llamaron del despacho del notario, que es el que me envió todo para ir a Londres. Tengo una amiga, ya lo he contado otras veces, que vive allí desde hace 35 años. Es Rosa, es murciana, muy maja y atenta; le he encomendado que vaya al notario y averigüe de qué va la cosa. El notario le ha dicho que debo ir a la apertura de la herencia y que no puede decir nada a nadie que no sea yo. Bueno… iré…
Voy a hacer la maleta, aunque yo viajo ligero de equipaje. London, Heathrow, Charing Cross, Gower Street, LangLang Hotel, a 300 m el British, a 500 m el notario.
Buenos recuerdos, mi inglés es parco pero muy londinense. He hecho venir a Rosa. Ella está puesta al tanto de todo lo administrativo. Es gerente del Odeón, el cine de estrenos mundiales. ¡La de veces que he entrado yo sin pagar gracias a ella!
Good morning… We Are Here… Iba diciendo el notario mientras abría un sobre lacrado después de pedirme mi pasaporte…
Mister Miró Molés… Mister Thomas Noël tiene a bien nombrarle…
Rosa, oye todo y pregunta si ya se han cumplido los plazos de impugnación que presentaron los hijos al verse desposeídos de la herencia. El notario dice que sí…
Estoy asombrado, me dejan un dinero importante y un hotel en el que trabajé de portero de noche durante 18 meses. 48 habitaciones. Distrito W1. Esto era impensable.
Lo que yo iba a contar como sujeto figurante era que un día fuimos a Madame Tussaud, el museo de cera, y al ir a hacernos una foto, rompimos dos de las figuras, la de Carlos, el Orejas, que le llamábamos, y la de Lady Di. Yo estaba asustado por si estaba grabado, pero en aquel tiempo no había cámaras como ahora.
Tengo que asumir todo…
Rosa me dice que vayamos al cine que estrenan en el Odeón, La invasió dels bàrbars…
Me apetece mucho…
—Oye, Rose… ¿Cómo es que nunca te has casado con lo guapísima que eres…?
—Porque nunca me lo has pedido,me dice…
¡Ay qué bonica es…!
*B.M.*

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