*El castillo de arena*


 En un rasgo de valor que les honraba, contaron sus penalidades absolutamente todos, nadie se escondió, e hicieron con eso un montón de arena en el que cada grano era una cuita, una insatisfacción, un desengaño, una traición o un ultraje hecho o recibido. 

 Blas, en trance, habló con la Sibila, le dijo que el trayecto Castellón-Cumas aún no estaba operativo y que era mejor que se desplazara ella. La Sibila le debía un favor enorme y dijo que vendría en cuanto acabara con los juicios que tenía pendientes. 
Como en Cumas el tiempo es geológico, los contadores de penalidades decidieron hacer un castillo de arena hasta la llegada esperada y el castillo creció y creció; pudieron conjugar todos los estilos que la historia de la arquitectura había ido coleccionando: Stonehenge, las pirámides, Grecia y Roma, el románico, el gótico, el barroco, el neoclásico y Bauhaus aparecieron por algún lugar, pero no habían contado con llamar a Eolo y a Zeus, dioses del viento y de la lluvia, y aquel gigantesco monumento se vino abajo. Pasaron décadas, construyendo y reconstruyendo, y el agua de la lluvia y el agua del mar limpiaron la arena de las maldades que escondía y, cuando la Sibila llegó, ya no hacía falta su conjuro. El tiempo sanador les devolvió la serenidad y la amistad que se habían emponzoñado y vieron que nada merece la pena si no lleva a algo que tenga que ver con la paz y el perdón. 

Mi nieto me dice que lío mucho las cosas para contar un cuento, y que encima no lo entiende y que a él le gusta más El Principito porque habla muy claro y no cuenta barbaridades como yo. Voy a tener que hacer una novena de abluciones en las termas de Villavieja con sus aguas calientes de la lava del volcán que tenemos abajo y que a mi tía Concha en 1920 ya le iban bien, al punto de hacerla vivir 103 años, y, por si no lo sabías, fue la edad que le puso un novio suyo de Jerez a un coñac, que era solo brandy, pero tuvo su aquel en ese tiempo. 

La Sibila me dice que el favor ya está compensado, que no la llame en tres o cuatrocientos años, porque está liada con Trump y lo de Epstein y las monarquías europeas y el señor de las armas de destrucción masiva, que ya os vale… tragar con este sujeto… 
 
Olvidaos de la Sibila que Cumas queda muy lejos… 

 *B.M.*

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