*Minimalismo*
Tengo pendiente hacer un curso de minimalismo de cosas de casa y de ropa; voy a fijarme en mis gatas, que me he dado cuenta de que no utilizan zapatos nunca y siempre van vestidas con piel peluda, no les hace falta nada. Lo que sí hacen y yo también, es asearse continuamente.
Voy a pintar en un cartel de doble folio un Auca, para explicar a mis gatas lo que quiero conocer, el Auca de minimizar las necesidades y dormir a pierna suelta que ese el otro tema, yo duermo bien pero poco, porque la adoradora de Baco que vive arriba de mí, tropieza con los muebles por las cegueras que se pilla y hace recitales de claqué, como ha hecho hoy, adornado con un recital de gritos y ruidos, insultos y blasfemiaridades, que esta es una palabra mía a patentar, es la fusión y síntesis, minimalista también, de blasfemias y barbaridades.
Dicho como invento yo, queda más literario y divertido, aunque pierde fuelle ofensivo; decía lo de dormir a pierna recogida, porque estas gatas mías no duermen a pierna suelta. Se hacen un novillo en invierno y en verano, aunque en la casa no haga frío ni calor; no les llevo la cuenta, pero menos de 18 horas no duermen.
Como la borracha de armario del piso de arriba no feneció, ya conté que después de un día de batalla campal estuvo casi una semana sin dar señales de vida y yo ya estaba por pedirle unas misas, porque por su vocabulario se ve claramente que no va mucho a misa, pero como los extremeños se tocan, yo, si ella feneciese, para celebrarlo le pediría unas misas, y después no le pagaría al cura.
La situación inventarial es que me sobran zapatos, ropa de todo tipo, calcetines y ropa de cama también. Los libros que tengo hacen de adorno, porque leerlos, ya los leí, y di en una ocasión más de 200 y me quedan los que me atrajeron en su momento y que alguna vez buquineo buscando frases que me eleven desde mi pequeñez literaria al renglón alto de García Márquez, Homero, Vicent, Mila, Joyce, Rulfo, Saramago, Borges y la corte del 27 y Cervantes y Quevedo, dejándome un montón de los que intenté o intento ser buquineador impenitente…
Ahora estoy leyendo a Zweig, que me tiene atrapado entre sus garras, por lo cortos, en tamaño, que son sus escritos…
*B.M.*

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