*Viaje al año 33*
De la vida hay que saber reírse. Si no, esto no funciona. No tiene sentido. Testimonios de todas las épocas de la historia así lo acreditan y atestiguan, como ejemplo, sin ir más lejos… de la Última cena nos llegan los libretos y los audios, ahora. Aquello fue un no parar de reír y hacer broma.
¿Que cuál es la transcripción de esas dos horas? Pues ahora os lo voy a decir. Dadme tiempo. No sin antes aclarar que fueron dos horas exactas, ciento veinte minutos y muy poca comida.
Tal como puede comprobarse, los comensales estaban sentados en pose fotográfica y eso no es gratuito. ¿Alguien lo ha intuido ya? Exacto, era un escenario, un escenario de teatro en el que se representaba la función. El título lo tienen registrado con el copyright, incluido “Adivina, quién viene esta noche a cenar“
¡Ves, ahora ya se comprenden mejor las cosas! La compañía teatral era Pedro y sus colegas.
Al leer la crónica anunciadora del evento, ya se sitúa mejor toda la escenificación en su contexto histórico geográfico. Hay que decir que la representación fue un desastre. La crítica no entendió la finalidad de la obra que magnificaba el amor entre hombres, aunque parece que también había una mujer entre ellos. La cuestión derivó, por celos, por celos entre amoríos y se denunciaron prácticas aberrantes que la época no comprendió, a pesar de estar asumido entre los romanos, no hacer distinción de sexo en el amor verdadero, ni en el ficticio. Hay que resaltar un hecho notable, eso sí, quedó el momento plasmado en una pintura de un tal Leonardo da Vinci. La pintura está ahora en Santa María delle Grazie en Milán. Hay que ir a verlo, es un mural, ejecutado del temple y al óleo, dicen que es una de las mejores obras pictóricas del mundo.
Pero hemos sabido que es, a pesar de su tamaño 4,6 × 8,8 m, el cartel de anunciador de una obra de teatro, que ha cogido mucha fama. ¿Merecida? ¿Inmerecida? Ahí ya no vamos a entrar, cada cual es libre de opinar y de ponerle el nombre que quiera: póster, rótulo, anuncio, afiche, pasquín…
A mí me interesa más lo que ha dado que hablar el dicho Leonardo, que la obra de teatro en sí, y como hay mucho de inventado, y demasiados rumores y bulos…la transcripción y el audio lo dejo para otro día.
Vamos a poner calma y mientras tomad y comed lo que tengáis a mano, porque esto se puede hacer largo…
*B.M.*


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