*Democracia*


 Estaba yo tan tranquilo pensando en mis cosas mientras miraba como la lluvia formaba charcos y mis gatas miraban por la ventana a los pájaros que se habían refugiado en la casita que tengo preparada para ellos con comida y paja, cuando suena el teléfono, lo cojo, es mi amigo Ramón-José, hoy es su cumpleaños, y me invita a almorzar y se pone a hablar y me dice: 
Creo que si los griegos volvieran ahora, aquí, unos días y pudieran percatarse de lo que hay, y después volver a sus tierras, a su origen y llevando la visión exacta de lo que está pasando, se reunirían con sus gentes, como hicieron Solón, Clístenes y Pericles, en su proceso gradual que reformó la política del tiempo anterior al siglo V a. C. con todo lo bueno que trajo, aboliendo la esclavitud, otorgando derechos y participación política a los ciudadanos, constituyendo la asamblea y constituyendo también el Derecho origen de los sistemas democráticos y ya en su inicio votaban directamente sobre los asuntos políticos, verían que su sistema ya no vale, que la democracia está herida de muerte, que no funciona, porque si los ciudadanos votamos y elegimos a los que nos van a gobernar, en teoría, para nuestro bien, pero el sistema lo han corrompido y una vez les hemos elegido, se blindan para que no se les pueda juzgar y durante unos años, que se pueden eternizar, hacen lo que les viene en gana. Abusan, roban, copulan a la vista del público con las que eligen y después dicen que estaban reunidos. 
¡Clistenes! Tú, que fuiste el origen de la democracia, pon un requisito fundamental: No estar, ni vivir de la política más de ocho años, con rendición de cuentas en tribunales públicos, pues público es su cometido. Ni aforados, ni elegidos por dioses o dedos humanos. 
¡A las urnas! Todos elegidos. Sin estos requisitos, la democracia está muerta. Tan muerta como las 229 personas de la Dana, por la indecencia de un político, muerto errante, aferrado a sus miserias y las de su partido. Esto no es la democracia que tenías pensado, Clistenes, amigo… Pon en marcha los cambios o no sabemos adónde vamos a llegar, el día en que haya algún muerto en uno de los disturbios que van a tener lugar, si no se pone cota a los extremismos que propicia esta misma democracia, que ves que ya no funciona. 

Oye, Ramón-José, felicidades… Ya me lo acabas de contar todo después, si te parece… 


 *B.M.*

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