*Voluntad suprema*
El destino es así: caprichoso, intransigente, inamovible, inopinable, inmarcesible, intemporal y siempre dicta su sentencia en pro o en contra de lo que quisiéramos.
Una llamada telefónica realizada a propósito o causada por el azar, te desvela la conversación que ya preveías y confirma la fortaleza de ánimo de alguien a quien quieres, aunque nunca se lo hayas dicho.
La voluntad suprema de quien decide sobre su vida es lo más alto en cuanto honor que se puede considerar. La elección de paliar o intentar un último recurso, es propio de quien debe decidir sobre su futuro inmediato. Es lo más respetable acatar esa voluntad y estar ahí para lo que haga falta…
¿Quién puede decidir por otro?... Nadie… Cualquier elección es una prueba de fortaleza y de dignidad…
Recordar los buenos momentos, rememorar situaciones, sitios y gentes es algo que nadie nos puede quitar. Pueden olvidarse amores, pero lo que se ha querido de verdad, va a permanecer hasta el último segundo en plenitud a nuestro lado.
Nos puede quedar echar en falta más tiempo juntos, pero llena que el tiempo en días pasados hablando y hablando, ha volado como volaba mi caballo, cuando yo disfruté de su compañía.
La felicidad es vivir momentos que se vuelven intensos, fugaces y desaparecen, marcando a hierro candente nuestras almas.
Yo sé que sabes que te quiero…
*B.M.*

Entrañablemente extraordinario.
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