*Pan y toros*
Mucha pretensión sería si por recuerdos de la niñez o por escuchar cuentos y el atender a la narración de historias cuando no teníamos, ni había televisión, y las bibliotecas en nuestros pueblos eran escasas y capadas, querer retroceder a tiempos fabulosos e ir hasta Minos, donde la esposa del rey fue fecundada -las mujeres siempre salen bien libradas en manos del machismo- digo, fecundada, por un toro y dio a luz al minotauro, cuerpo de hombre y cabeza de toro, como muchos, y muchas de la aristocracia y los palacios actuales, y creo que por eso, por lo del Minotauro, maltratan, aún hoy en día a los toros y aprovecharon la tauromaquia para hacerse los valientes, los ricos y los soberanos, asaeteando toros a la vista de los súbditos para dar a entender cuán valiente eran ellos y el rey.
Escritores y pintores han ido a favor y en contra de los toros según tiempos y maneras. Pan y toros, parafrasea a Juvenal en Panem et circenses y describe la fiesta de los toros, como una diversión que halaga las bajas pasiones del pueblo llano y amortigua el conflicto social.
El arte pictórico con Goya, Picasso, Dalí, Zuloaga, Roberto Domingo y Botero han pintado toros en diferentes estilos y épocas.
Escritores como Quevedo, Larra, Machado, Lorca, Hemingway, Vargas Llosa y Alameda, celebraron su arte o criticaron la crueldad… Quevedo odiaba las corridas y Miguel Hernández y Ramón y Cajal y Juan Ramón Jiménez y Machado y Azorín…
A pesar de todo lo escrito a favor y en contra, aquí las fiestas llevan implícitas las tardes de toros, y yo continúo pensando que vamos a ver los toros con la esperanza de ver si cogen a alguien, no me escondo de decirlo.
Pero ahora, ya mayor, me aparto de la violencia y me quedo con la estampa del toro de lidia suelto en el campo, marido de la vaca y me deleita un cuento clásico de Munro Leaf que agitó una controversia internacional, es de 1936 y se titula “El cuento de Fernandino“ fue etiquetado de subversivo. Fue prohibido en España, en Alemania, en la Unión Soviética, pero Mahatma Gandhi lo llamó su libro favorito.
No sé si lo has leído, y también hay una película de Disney.
Fernardino es un toro joven que prefiere oler las flores en vez de jugar con los otros toros a perseguirse y chocar las cabezas, su madre le entiende y le deja vivir su vida… Fernandino crece y es el más grande de los novillos, novillos que tienen el sueño de ser elegidos para una corrida en Madrid… Fernandino continúa prefiriéndo las flores.
El día que los mayorales van a elegir los toros para la corrida, Fernandino está en su lugar, oliendo y acariciando las flores, pero accidentalmente una abeja le pica y el toro sale corriendo violentamente a través del campo, resoplando y corneando a todo lo que encuentran en el camino. Los mayorales asombrados, sin dudarlo un instante, lo eligen y lo llevan a Madrid. Todo el mundo quiere ver la lucha de Fernardino con el matador.
Sueltan a Fernandino y éste queda prendado de las flores del cabello de la señoras en la plaza y se acuesta en medio del ruedo para disfrutar de esa visión.
Todos están molestos y decepcionados y devuelven al toro a su prado, donde sigue oliendo las flores…
Yo me voy a ver al toro de hoy, víspera del patrón del pueblo, y aunque casi todos callan, yo sé que la mayoría va a ver el toro por si coge a alguien…
*B.M.*

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