*Nuevo orden*


 --Pase... Pase usted... Don Marcelo... 

Le decían que pasara al interior de la amplia habitación, que era alegre para él, porque estaba decorada con los cráneos de toda la bancada de la oposición, era alegre, por la significación de pase otra vida de los que habían estado arruinando las arcas sociales y habían adquirido deudas para el Estado, que comprometían las ayudas y los fondos para las pensiones de la siguiente generación. 
 En aquella habitación se le iba a entregar el premio al trabajo que desencadenó la consecución del escáner que había inventado el profesor Marcelo. Ese era el instrumento que permitiría medir la integridad y la honradez, al margen del signo político de cada aspirante a integrar el pleno de las Cortes Generales del país, que iban a crearse de nueva planta, después de abolir la anterior de 1978, ya obsoleta y amortizada. Desaparecieron, pues, el preámbulo, los 169 artículos, las disposiciones adicionales, las nueve transitorias, la derogatoria y la final. Quedaron reducidos a 25 artículos de obligado cumplimiento. 
Desapareció la monarquía y toda la aristocracia, que montó un belén y un circo itinerante con representaciones tipo opereta, por todo el país… Ni que decir tiene que los aforamientos y los privilegios de los políticos, del clero y de los militares quedaron abolidos. Y el escáner sirvió para que la integridad y la honradez fueran la base del nuevo orden… 

 --¡Juan, Juan…! ¡Despierta que está soñando otra vez en voz alta…!
 --¿Yo? ¿Qué.…? ¿Qué pasa…? 
--Nada, que la pillaste gorda con el anís del Mico, y me has estado toda la noche, haciendo el mitin de siempre… 
 --¡Qué ganas tengo de morirme…! 
Que decía mi abuela… 
¿Qué le haríamos nosotros a mi abuela en aquellos tiempos?

¡Qué ganas...! 

 *B.M.*

Comentarios

Entradas populares de este blog

*Hermano*

*El Madrigal, el nostre troç*

*Viaje eclesiástico*