*Nemi, emisaria de Anubis*
Pensé que Nemi, la perra, hablaba con la mirada y con el cuerpo, con las patas, y a empujones, pero además da a entender lo que piensa con hechos consumados, porque esta mañana, junto a los pequeños destrozos habituales, nocturnos, como desmigajar un folio haciéndolo añicos, ha roto un Bic que estrené hace cuatro días y que estaba lleno. Ha hecho una mancha de tinta en el suelo, he mirado con detenimiento, pero no había nada escrito, pero aun así, me parece que también sabe leer, y viendo el Bic, creo que me está diciendo: ¡Ya vale! Te quedan tres relatos para los 1000 y ya vale, o cambia de oficio o escribe menos de política y abusos de sus señorías y vuelve a la Tierra, a la tuya y déjate de moralinas y de tratar de convencer con hechos palpables a los demás, aunque sean cosas tan evidentes, si quieren ya se darán cuenta, y si no, al menos, sorpréndete a ti mismo, dando giros y buceando donde menos se piensa…
¡¿Qué culpa tiene el Bic?! Cuando me haga caso, se lo preguntaré a Nemi, que me parece que es una emisaria de Anubis, el dios egipcio con forma canina. Si lo miro desde esa perspectiva, me va gustando la perra, y me dolerá darla cuando me la reclamen… Aunque ya me ha roto dos cosas de valor, pero claro, ella no lo sabe...
¿Para cuándo la felicidad, el goce y el placer para mí, que soy un pobre pecador venido a menos?
¿Para cuándo?
*B.M.*

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